Las primeras plastilinas que he retorcido, aplastado, modelado, olido, masajeado,..., desde hace muchos años. No he vuelto a tener en mis manos un pegote de este material tan mágico y sencillo desde mi infancia. Aquel olor me trajo recuerdos de esa época tan importante como es la niñez de una persona.
Las de la imagen concretamente son más modernas. Las compré para mi hija. Con ellas hemos pasado momentos de risas, juegos, nostalgia, diversión, dulzura,..., de ahí el flechazo surgido por este material. Ahí empezó todo...
- Mamá ¿me haces un ratón?
- Si hija.
- Y si me haces una casita...
- Si hija, mamá te hará la casita
- ¿Y unas flores?...
Y así, poco a poco, fuí descubriendo que, desde lo más profundo, yo misma me sorprendía observando como, con mis manos y mi imaginación, era capaz de modelar aquella masa blandita hasta conseguir "personajes" y objetos con los que las personas de mi entorno más cercano se transportaban al mismo mundo que nosotras.
No he estudiado arquitectura, ni bellas artes, ni dibujo artístico, de lo único que entiendo es de imaginación, ilusión, creatividad y de sueños. Actualmente trabajo con plastilina normal, la de toda la vida, la que usábamos en el colegio, en casa y que, sin saber ni cómo ni cuándo, terminaba siempre en la suela de la zapatilla o pegada en la alfombra.
Hasta ahora, sólo me he atrevido a compartir mis ilusiones y mis trabajos con las personas más cercanas. Aquellas con las que no te da ninguna vergüenza compartir esta experiencia.
Desde aquí agradezco el impulso que me han dado para lanzarme a esta aventura. Gracias a ellos y a su apoyo, a su entusiasmo, me he atrevido a exponer de forma pública mi trabajo.
GRACIAS!!!
GRACIAS!!!
Once Upon a Time Studios.
La creatividad nos hace dueños de nuestra vida...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario, nos ayuda a mejorar. Gracias.